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Vivienda: Ahorrar para comprar una vivienda

 

Los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que realicen aportaciones a una cuenta de ahorro vivienda con la finalidad de adquirir en el futuro su vivienda habitual tendrán derecho a la deducción de determinadas cantidades, con anterioridad a dicha adquisición. Esta modalidad comprende una serie de beneficios y obligaciones para el contribuyente, tal y como se explica a continuación. 

Beneficios fiscales de la cuenta ahorro vivienda

El beneficio principal es que las cantidades depositadas en la cuenta vivienda se consideran inversión en vivienda habitual. Por tanto, los contribuyentes que realicen aportaciones podrán aplicar la deducción por adquisición de vivienda habitual del 18% de las cantidades destinadas anualmente a la cuenta vivienda con el límite de 1.800 euros anuales, independientemente de la edad del contribuyente o de cualquier otra condición. Esta deducción disminuirá el crédito vivienda (36.000) del contribuyente.

Ejemplo:

Un contribuyente ha aportado durante el ejercicio un importe de 15.000 euros a la cuenta ahorro vivienda. En la declaración del IRPF pueden aplicar una deducción del 18% de 10.000 euros, es decir, 1.800 euros.Obligaciones fiscales de la cuenta ahorro vivienda

 

La normativa del IRPF establece la obligación de destinar las cantidades que han generado el derecho a la deducción, antes del transcurso de 6 años, a la adquisición de la vivienda habitual.

Por lo expuesto, deberá tenerse en cuenta lo siguiente:

- El contribuyente ha de adquirir una vivienda que tenga el carácter de habitual, es decir, aquella en la que se resida durante un plazo continuado de, al menos, tres años. Además, la vivienda adquirida deberá ser habitada en el plazo de los doce meses siguientes a la adquisición. La adquisición de una vivienda que no cumpla los requisitos anteriores supone la pérdida del derecho a la deducción. 

Ejemplo:

La casa utilizada para disfrutar de periodos vacacionales no tiene el carácter de habitual, ya que no se utiliza por un periodo continuado de tres años. 

No obstante, la vivienda no pierde tal carácter cuando se produzcan las siguientes circunstancias:

    - Celebración del matrimonio o constitución de la pareja de hecho.

    - Fallecimiento del contribuyente.

    - Traslado laboral, obtención del primer empleo o de otro empleo

    - La vivienda no está adaptada al grado de discapacidad que pueda tener un ciudadano, o un ascendiente, descendiente, cónyuge o pareja de hecho que conviva con el contribuyente

    - Separación matrimonial o extinción de la pareja de hecho

    - Circunstancias económicas que impidan hacer frente al pago de la vivienda en el plazo de tres años u otras circunstancias análogas.

-  La vivienda habitual debe adquirirse en un plazo de 6 años, contados a partir de la fecha de apertura de la cuenta vivienda. Como novedad, la Hacienda Foral de Álava ha ampliado el citado plazo a 8 años para aquellos contribuyentes cuyo plazo para materializar las cantidades depositadas en cuenta vivienda finalizase entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2011

Ejemplo:

Un contribuyente abre una cuenta vivienda en abril del ejercicio 2003. Así, el plazo para destinar las cantidades depositadas en la cuenta vivienda a la adquisición de la vivienda habitual finalizaba en abril de 2009. Por medio de esta medida el plazo para adquirir la vivienda habitual se ha ampliado hasta abril del ejercicio 2011.

- No se puede disponer de la cuenta vivienda para otros usos distintos de la compra de la vivienda habitual, salvo que las cantidades dispuestas se repongan o se aporten íntegramente a la misma o a otra entidad de crédito antes del 31 de diciembre de cada año.

Las cantidades que se depositan en las cuentas vivienda y han generado derecho a la deducción por inversión en vivienda, no pueden volver a ser objeto de deducción cuando se destinen a la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual.

Es importante señalar que en caso de que los contribuyentes no cumplan con las obligaciones expuestas, perderán el derecho a la deducción por vivienda habitual, y, por tanto, se verán obligados a devolver las cantidades indebidamente deducidas y los intereses de demora correspondientes en la declaración del IRPF del ejercicio en el que se hubieran incumplido las obligaciones.