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Trabajo: Empezar a trabajar por cuenta ajena

 

Cuestiones fiscales a plantearse ante el inicio de la vida laboral

Ante el inicio de la vida laboral se plantean irrenunciablemente una serie de preguntas típicas: obligación de presentar declaración del IRPF, que rentas declarar, porcentaje de retención,…

Rentas que se declaran en el Impuesto sobre la Renta

Como norma general, las rentas más comunes que obtiene una persona física son los rendimientos del trabajo personal o de la relación laboral o estatutaria y no tengan carácter de rendimientos de actividades económicas. Así, tienen consideración de rendimientos del trabajo, entre otros, el sueldo y las aportaciones a sistemas de previsión social como las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) o Planes de Pensiones realizadas por la compañía.

No obstante, también se deben declarar los rendimientos de capital mobiliario e inmobiliario y las ganancias patrimoniales. Por tanto, habrá que atender a la totalidad de rendimientos obtenidos para valorar si se tiene obligación de presentar declaración del IRPF.

Obligación de presentar declaración del IRPF

En principio, todos los contribuyentes del Impuesto sobre la renta están sujetos al impuesto. Sin embargo, no tendrán la obligación de presentar declaración aquellos contribuyentes que obtengan únicamente las siguientes rentas:

- Rendimientos brutos del trabajo, iguales o inferiores a 12.000 euros anuales en tributación individual o en tributación conjunta para cada uno de los contribuyentes que obtengan este tipo de rendimientos.

Ejemplo:

(En ningún caso les va a interesar presentar declaración conjunta).

Un matrimonio (X e Y) ha optado por tributar conjuntamente durante el ejercicio 2013. Durante dicho ejercicio, X ha obtenido unos rendimientos brutos del trabajo de 14.000 euros e Y unos rendimientos brutos del trabajo de 11.000 euros. Dado que X no supera el límite de 20.000 euros e Y tampoco, no tienen obligación de presentar declaración.

- Rendimientos brutos del trabajo superiores a 12.000 euros y hasta el límite de 20.000 euros anuales en tributación individual, o en tributación conjunta para cada uno de los contribuyentes, salvo que se encuentren incluidos en alguno de los siguientes supuestos:

    - Cuando hayan recibido rendimientos procedentes de más de un pagador

    - Cuando hayan suscrito más de un contrato de trabajo, laboral o administrativo, en el ejercicio o hayan prorrogado el contrato vigente

    - Cuando perciban pensiones compensatorias del cónyuge o pareja de hecho, o anualidades por alimentos distintas de las que perciben los hijos por decisión judicial

    - Cuando hayan soportado retenciones e ingresos a cuenta del trabajo calculadas de acuerdo con una normativa distinta a la de la Comunidad Autónoma del País Vasco o no hayan sido ingresadas ante alguna Diputación Foral de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

    - Cuando perciban sus retribuciones por peonadas o jornales diarios.

    - Cuando perciban retribuciones variables en función de resultados, y siempre que dichas retribuciones sean mayores que las que se han tenido en cuenta para calcular el porcentaje de retención o ingreso a cuenta.

    - Cuando hayan incumplido alguno de los requisitos exigidos para mantener el derecho a aplicar algún tipo de beneficio fiscal.

Ejemplo:

Dos trabajadores (X e Y) trabajan para la misma empresa y han percibido durante el ejercicio 2013 los mismos rendimientos brutos del trabajo, es decir 18.000 euros. X firmó su contrato en enero de 2013 y no ha sufrido variación durante el resto del ejercicio. Sin embargo, Y finalizaba su contrato en junio del 2013 y le fue prorrogado por la empresa hasta el siguiente año. Aunque ambos han recibido los mismos rendimientos, mientras X no tiene obligación de presentar declaración del IRPF, Y está obligado a presentarla.
 

Aunque como consecuencia de los supuestos establecidos en este punto, los contribuyentes tengan obligación de presentar la declaración del IRPF, podrán en compensación, elegir entre las dos siguientes formas de tributar: 

    - Tributar de acuerdo con las disposiciones generales del Impuesto

    - Tributar por los rendimientos brutos del trabajo, excluyendo los exentos,  pero sin aplicar los  incentivos contemplados por las disposiciones generales del Impuesto (porcentajes de integración, gastos deducibles bonificaciones, reglas de tributación conjunta,…)

- Rendimientos brutos de capital y ganancias patrimoniales, incluidos en ambos casos los exentos, que no superen conjuntamente los 1.600 euros anuales.

 

Ejemplo:

Un trabajador ha obtenido durante el ejercicio 2013 los siguientes rendimientos:
- rendimientos brutos del trabajo: 20.000 euros (no está en ninguno de los supuestos citados anteriormente)
- rendimientos brutos de capital: 500 euros
- ganancias patrimoniales: 1.100 euros

Este trabajador no tendrá obligación de presentar la declaración del IRPF ya que no supera el límite establecido para los rendimientos brutos del trabajo (20.000 euros anuales) ni el límite conjunto de los rendimientos brutos de capital y ganancias patrimoniales (1.600 euros anuales).

 

Retenciones de la empresa

Las empresas calculan las retenciones de los trabajadores aplicando las tablas generales de porcentajes de retención que tienen en cuenta las siguientes circunstancias. Para conocer como se calcula la retención de trabajo consúltese "Trabajo: ¿Cómo sé si me retienen correctamente por mi trabajo por cuenta ajena?"