Familia: Contraer matrimonio

 

Al contraer matrimonio comienza una nueva situación familiar con consecuencias en la aplicación de diferentes impuestos:

 

¿Cómo se asignan los rendimientos obtenidos por el matrimonio en el IRPF?

Es decir, quién va a tener que declarar por lo que gana. Para esto, habrá que tener en cuenta el origen de la renta.

 

De esta forma:

- Las rentas de trabajo serán de quien las haya obtenido, excepto las siguientes prestaciones, que se entenderán percibidas por las personas en cuyo favor estén reconocidas:

    - Las prestaciones de la Seguridad Social, Clases Pasivas y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad o similares.

    - Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de mutualidades generales obligatorias de funcionarios, colegios de huérfanos y otras entidades similares.

    - Las prestaciones percibidas de las E.P.S.V.s.

    - Las prestaciones percibidas de los Planes de Pensiones.

    - Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de contratos de seguros concertados con Mutualidades de Previsión Social.

    - Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de los planes de previsión social empresarial.

   - Las prestaciones por jubilación e invalidez percibidas por los beneficiarios de contratos de seguro colectivo que instrumenten los compromisos por pensiones asumidos por las empresas.

    - Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de planes de previsión asegurados.

    - Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de los seguros de dependencia.

 

- Los rendimientos de actividades económicas (por ejemplo, profesionales, autónomos, agricultores), se entiende que son obtenidos por quienes realicen la actividad de forma habitual, personal y directa. En estos casos, se presume, salvo prueba en contrario, que realiza la actividad quien figura como titular de la misma.

- En los supuestos en los que el régimen económico del matrimonio sea el de sociedad de gananciales, los rendimientos de capital (por ejemplo, alquileres de inmuebles, dividendos, intereses), las ganancias y las pérdidas patrimoniales (por ejemplo, la venta de un bien), serán al 50% si los bienes eran comunes a ambos cónyuges. Si se tratara de bienes que no son gananciales, corresponderán al cónyuge que sea titular.

- En los supuestos en los que el régimen económico del matrimonio sea el de separación de bienes, los rendimientos de capital (por ejemplo, alquileres de inmuebles, dividendos, intereses), las ganancias y las pérdidas patrimoniales (por ejemplo, por la venta de un bien), serán del cónyuge titular del bien.

 

Declaración del IRPF

El matrimonio permite optar por la tributación conjunta en el IRPF, o continuar con declaraciones individuales de cada uno de los cónyuges por separado. En el ejercicio en el que se contrae matrimonio, la declaración se presentará por todo el año, independientemente de la modalidad que se elija.

 

Esta opción no vinculará para ejercicios posteriores, por lo que podrá cambiarse en las siguientes declaraciones. Por otro lado, la opción que se realiza para un ejercicio puede modificarse hasta el momento en que la Administración realice cualquier actuación sobre dicho período impositivo, por ejemplo, iniciar una inspección, petición de documentación, etc.

 

A este respecto, ¿qué sucede cuando es la Administración la que nos envía una propuesta de declaración (rentafácil) con la opción por tributación individual o conjunta ya seleccionada (de acuerdo con la opción elegida el año anterior)? En este caso, hay que tener en cuenta que estas propuestas de declaración no obligan al contribuyente, de forma que sin su consentimiento expreso se entenderá por no presentada la declaración, y el matrimonio deberá presentar declaración con la opción que estime oportuna.

 

Ahora bien, la tributación conjunta supone que todos los miembros de la unidad familiar tributen conjuntamente, de forma que si uno de ellos presentase declaración individual, todos presentarán declaraciones individuales.

 

Pero ¿qué entendemos por unidad familiar? Existiendo vínculo matrimonial, formarán unidad familiar los cónyuges no separados legalmente y los hijos menores de 18 años, salvo que vivan independientemente, y los hijos mayores incapacitados judicialmente, sin perjuicio de la existencia de otras unidades familiares. Para obtener más información sobre la existencia de otras unidades familiares véase: “Familia: Familia monoparental”.

 

Especialidades de la declaración del IRPF conjunta

 

Para determinar la renta de la declaración conjunta se aplicarán las mismas reglas que en la tributación individual, con algunas especialidades:

 

1. Se sumarán todas las rentas de la unidad familiar, que serán gravadas acumuladamente. 

2. Esta acumulación de rendimientos es compensada con una reducción de los mismos por haber optado por la tributación conjunta. 

3. Los importes y los límites que vienen reconocidos para la declaración individual serán de aplicación a la tributación conjunta, con las siguientes especialidades:

    a. Cuando más de una persona perciba rendimientos de trabajo, la bonificación para esos rendimientos se aplicará teniendo en cuenta la totalidad de los rendimientos de trabajo, sin tener en cuenta el número de perceptores.

    b. Por otra parte los saldos negativos de la base imponible del ahorro, las pérdidas patrimoniales y las bases liquidables generales negativas, que hayan generado los contribuyentes en declaración individual en periodos anteriores, podrán compensarse en tributación conjunta.

    c. Los límites de reducción contemplados para aportaciones y contribuciones a sistemas de previsión social, se aplicarán individualmente por cada partícipe, mutualista, asegurado o socio miembro de la unidad familiar.

    d. Las deducciones por edad, se aplicarán a cada contribuyente que tenga la edad prevista en la norma. 

    e. En cuanto a la deducción por inversión en vivienda habitual estamos ante un régimen especial, ya que el límite máximo de deducción durante los sucesivos periodos será de 36.000 euros, aplicados individualmente por cada contribuyente. Además en el supuesto de tributación conjunta de unidades familiares compuestas por los cónyuges no separados legalmente y los hijos menores o los mayores sujetos a patria potestad, se duplicará el límite máximo de deducción anual pasando de 1.800 euros a 3.600 euros. Ahora bien, en el caso de familias numerosas o en el supuesto de que uno de los cónyuges sea menor de 30 años, se aplicará el porcentaje incrementado del 23% y el límite pasará de 2.300 euros a 4.600 euros. Sin embargo, a las cantidades depositadas en cuentas vivienda les será siempre de aplicación el porcentaje del 18 % de deducción. 

    f.  La deducción por alquiler en vivienda habitual tendrá los mismos límites previstos en la declaración individual. Ahora bien, será suficiente con que uno de los miembros del matrimonio o pareja de hecho, sea menor de 30 años para poder aplicar el porcentaje máximo de deducción del 25% de las cantidades satisfechas, con un límite de 2.000 euros. 

    g. La deducción prevista por cuotas satisfechas a sindicatos se aplicará por cada contribuyente que satisfaga esas cuotas.

 

Aportaciones a sistemas de previsión social realizadas por el cónyuge

 

Los contribuyentes cuyo cónyuge no obtenga rentas a integrar en la base imponible general, o las que obtenga sean inferiores a 8.000 € al año, podrán reducir su base imponiblepor aquellas aportaciones que haga a favor de su cónyuge, a los sistemas de previsión social previstos en la normativa del IRPF.

 

Estos sistemas de previsión social pueden ser los siguientes: entidades de previsión social voluntaria (E.P.S.V.), planes de pensiones (incluidos los regulados en la Directiva 2003/41/CE), mutualidades de previsión social, planes de previsión asegurados, planes de previsión social empresarial, seguros privados que cubran exclusivamente el riesgo de dependencia severa o de gran dependencia conforme a lo dispuesto en la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.

 

Esta reducción se podrá aplicar independientemente de que presenten declaración individual o conjunta, y siempre con el límite máximo de 2.400 euros.

 

Aquellas cantidades que hayan excedido el límite máximo, podrán ser objeto de reducción en la base imponible general de los cinco ejercicios siguientes.

 

 Ejemplo:

 

 Matrimonio compuesto por el señor X y la señora Y:

 

-       Señor X: obtiene en concepto de salario 20.000 euros y aporta a su EPSV 4.000 euros y a la de su mujer 4.000 euros.

-       Señora Y: no trabaja y no aporta ninguna cantidad a su EPSV.

 

Independientemente de que presenten declaración conjunta, o individual, el señor X, podrá reducir su declaración en 6.400 euros (4.000 euros por su EPSV y en 2.400 euros por las cantidades aportadas a su mujer). Dado que el exceso de 1.600 euros no ha podido ser objeto de reducción este año por exceder el límite máximo anual, podrá ser reducido en las declaraciones que presenten en los cinco ejercicios siguientes.

 

 ¿Qué ocurre si fallece uno de los cónyuges?

 

Para más información sobre las implicaciones fiscales derivadas del fallecimiento de uno de los cónyuges véase “Fallecimiento” y “Recibir una herencia y una donación”.

 

¿Cuáles son las consecuencias de realizar una donación a favor de mi cónyuge?

 

Para más información sobre las implicaciones fiscales derivadas del hecho de realizar una donación a favor de un cónyuge véase “Recibir una herencia y una donación”.

 

Obligaciones formales: otros aspectos a tener en cuenta

 

Como consecuencia de contraer matrimonio, se produce un cambio en el estado civil, cambio que debe ser comunicado a la Hacienda Foral de Álava a través de un modelo 009, al que se deberá aportar fotocopia del libro de familia. 

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