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Familia: Personas dependientes

 

La convivencia con distintos miembros de la familia puede implicar la obtención de una serie de beneficios fiscales. A continuación vamos a analizar las posibles deducciones, reducciones y bonificaciones que un contribuyente tiene derecho a practicar.

 
Deducción por ascendientes
 
La normativa del IRPF permite aplicaruna deducción por cada ascendiente que haya convivido con nosotros durante el año (no es necesario que sea de forma continua y permanente durante todo el año natural). Para esto, el ascendiente tiene que cumplir los siguientes requisitos:
 

- Que se trate de ascendientes en línea recta (padres, abuelos, bisabuelos...)

- Se asimila a la convivencia anterior los supuestos en que el contribuyente asuma el pago de la residencia no incluida en la red foral o asimilada de servicios sociales, donde el ascendiente viva de forma continua y permanente durante todo el año natural, todo ello habrá que acreditarlo a través de la correspondiente factura que tiene que ser abonada directamente con los fondos del contribuyente.

- El ascendiente no debe tener rentas anuales (sin incluir las exentas) superiores al Salario Mínimo Interprofesional (S.M.I.) en el período impositivo de que se trate. (Ver Tablas de deducciones)

- El ascendiente no puede formar parte de una unidad familiar (Ver evento “Familia: Contraer matrimonio” y evento “Familia: Familia monoparental”) en la que cualquiera de sus miembros tenga rentas anuales (sin incluir las exentas) superiores al S.M.I.

- El ascendiente no debe estar obligado a presentar, ni debe presentar declaración por el I.R.P.F.

 
En el supuesto de que el ascendiente conviva con varios descendientes se aplicarán las siguientes reglas para el prorrateo de la deducción entre los descendientes:
 

- Si el ascendiente convive con varios descendientes del mismo grado (por ejemplo, con dos hijos), la deducción se prorratea por partes iguales.

- Si el ascendiente convive con descendientes de diferente grado de parentesco (por ejemplo, hijos y nietos), la deducción se la pueden aplicar los descendientes de grado más próximo al ascendiente, pero si éstos no tienen rentas anuales superiores al S.M.I. (sin incluir las exentas) la deducción pasa a los descendientes de grado más lejano.

 Para obtener información sobre la cuantía y otras cuestiones relacionadas con la deducción por ascendientes véase “Preguntas más frecuentes”
 
Deducción por discapacidad
 
En el supuesto de que exista una persona con discapacidad vamos a poder aplicar una deducción que dependerá del grado de minusvalía de dicha persona con discapacidad y de la necesidad de ayuda de tercera persona.
 
En primer lugar, se prevé una deducción por el propio contribuyente con discapacidad, el importe de la deducción oscilará atendiendo a lo indicado en el párrafo anterior.
 
Para más información sobre las deducciones por discapacidad véase evento “Discapacidades”.
 
En segundo lugar, también se contempla una deducción por los familiares, sea cual sea su edad, que dependan del contribuyente, siempre y cuando la persona con discapacidad no obtenga rentas anuales superiores al doble del Salario Mínimo Interprofesional. Los requisitos son los siguientes:
 

- La persona discapacitada tiene que ser un ascendiente, descendiente, cónyuge o pareja de hecho inscrita en el Registro de Parejas de hecho o pariente colateral hasta el cuarto grado inclusive (hasta primos), cualquiera que sea su edad. Se asimila el discapacitado que se encuentre vinculado al contribuyente por razones de tutela o acogimiento formalizado ante la Entidad Pública con competencias en materia de protección de menores.

- La persona discapacitada tiene que depender del contribuyente y no tener rentas anuales, sin incluir las exentas, superiores al doble del salario mínimo interprofesional en el año de que se trate.

- No es necesaria la convivencia.

- Es compatible con la deducción por descendientes, ascendientes y abono de anualidades por alimentos a los hijos.

- Cuando la persona con discapacidad presente declaración por el IRPF, podrá optar entre aplicarse la totalidad de la deducción en su declaración o que se la practique en su totalidad el contribuyente de quien dependa.

- Si la persona discapacitada depende de varios contribuyentes, la deducción se prorrateará y dividirá a partes iguales entre ellos.

- Se debe acreditar el grado de discapacidad.

 
Por otro lado, se prevé una deducción para el contribuyente que conviva con una persona con discapacidad, mayor de 65 años, y cuyas rentas anuales no excedan del doble del S.M.I. Los requisitos son los siguientes:
 

- Ha de ser persona de edad igual o superior a 65 años, que no esté en la relación de familiares o asimilados de la deducción anterior.

- Se exige convivencia con el contribuyente.

- Ha de tener ingresos inferiores al doble del S.M.I. (sin incluir las exentas)

- En el caso de presentar la declaración, podrá optar por aplicarse en su totalidad la deducción o que se la practique en su totalidad el contribuyente de quien dependa.

 

Esta deducción es lógicamente incompatible con la deducción por discapacidad anterior.

Para obtener información sobre la cuantía y otras cuestiones relacionadas con la deducción por discapacidad véase evento “Discapacidades” y “Preguntas más frecuentes”

 

Reducción por aportación a sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con discapacidad
 
El contribuyente que realice aportaciones a un sistema de previsión social que sea a favor de una persona con discapacidad, podrá reducir de su base imponible del IRPF la cantidad aportada con el límite de 8.000 euros anuales. Esta reducción es independiente de la que la persona pueda realizar a sus propios sistemas de previsión social.
 
Las personas a favor de las cuales se pueden realizar las aportaciones son las siguientes:
 

- Aquellas con un grado de minusvalía física o sensorial al menos del 65%,

- Aquellas con un grado de minusvalía psíquica al menos del 33%,

- Aquellas personas que tengan una incapacidad declarada judicialmente en virtud de las causas establecidas en el Código Civil con independencia de su grado.

 

Estos sistemas de previsión social pueden ser los siguientes: entidades de previsión social voluntaria (E.P.S.V.), planes de pensiones (incluidos los regulados en la Directiva 2003/41/CE), mutualidades de previsión social, planes de previsión asegurados, planes de previsión social empresarial, seguros privados que cubran exclusivamente el riesgo de dependencia severa o de gran dependencia conforme a lo dispuesto en la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.

 

Para acceder a esta reducción el contribuyente tiene que ser familiar (padres, abuelos, hijos, nietos, cónyuge, tíos) de las personas discapacitadas, o aquéllos que les tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.
 
Las aportaciones a que se refiere el presente artículo no estarán sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
 
Por último, es obligatorio que el beneficiario del sistema de previsión social sea la persona con discapacidad. Sin embargo, en el supuesto de fallecimiento de la persona discapacitada, se podrá generar prestaciones de viudedad, orfandad o, incluso, a favor de quienes hayan realizado aportaciones (en este último supuesto, en proporción a la aportación que hayan realizado).
 
¿Qué aportaciones son objeto de reducción cuando concurran las realizadas por la propia persona con discapacidad junto con las realizadas por otras personas a favor del minusválido?
 
Serán objeto de reducción en primer lugar, las aportaciones realizadas por la persona discapacitada y sólo si las de ésta no alcanzaran el límite de 24.250,00 euros, podrán ser objeto de reducción las aportaciones realizadas por otras personas a favor del discapacitado hasta que se agote el citado límite.
 
Para más información sobre la reducción en la base imponible por aportaciones a sistemas de previsión social a favor de discapacitados véase las siguientes “Preguntas más frecuentes”.
 
Aportaciones realizadas al patrimonio protegido de personas con discapacidad.
 
En Álava, esta deducción consiste en una minoración de la cuota íntegra, por las aportaciones realizadas al patrimonio protegido de personas con discapacidad, en la cuantía del 30% de la aportación realizada, con el límite de 3.000 euros (Es decir, el importe máximo deducible de la aportación es de 10.000 euros anuales).
 
Esta deducción es compatible con la deducción por discapacidad.
 
Hay que mencionar que las aportaciones realizadas al patrimonio protegido de personas con discapacidad estarán exentas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), por lo tanto estas aportaciones al estar sujetas al ISD no tributarán en la declaración del IRPF de la persona en cuyo favor se realizan.
 
Para que pueda llevarse a cabo esta deducción se deben cumplir una serie de requisitos que vienen regulados en la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de protección patrimonial de las personas con discapacidad, que básicamente consisten en:
 

- El beneficiario tiene que ser una persona con discapacidad, entendiendo como tal las afectadas por una minusvalía psíquica igual o superior al 33%, o las afectadas por una minusvalía física o sensorial igual o superior al 65%.

- La persona que realiza la aportación tiene que tener una relación de parentesco en línea directa o colateral, hasta el tercer grado inclusive así como el cónyuge o pareja de hecho de la persona con discapacidad. Las aportaciones realizadas por la propia persona con discapacidad no dan derecho a la deducción.

- El patrimonio protegido ha de ser constituido en documento público o por resolución judicial.

 
Otros impuestos
 
Para conocer las bonificaciones que existen en otros impuesto en relación con las personas con minusvalía, consúltese “Discapacidades”